En 1952 se construyeron las antiguas escuelas para acoger a los niños y niñas del barrio. Más tarde dejarían de ser mixtas para admitir sólo niñas. En 1973 se inicia la construcción de un nuevo edificio. Hasta que se termina, las niñas fueron escolarizadas en la Residencia Provincial de Niños, dependiente de la Diputación. En 1975 se inauguró el colegio actual que volvería a ser mixto de nuevo en 1982. Nuestro espíritu de servicio vicenciano nos movió a ser el primer colegio en Salamanca en solicitar y conseguir en 1986 la integración para alumnos con necesidades educativas especiales, preferentemente motóricos y que se convertiría en un rasgo fundamental definitorio de nuestro Centro hasta nuestros días.